ASÍ HABLÓ ARQUIPOETA. MIGUEL TORRES MORALES


En el corazón del Perú colonial, un poeta maldito escribe versos que no deberían existir.

Benigno Miguel María Delatorre Saracatu —conocido como Arquipoeta— fue perseguido por la Inquisición, censurado por la Real Audiencia de Lima y condenado al olvido. Mestizo arequipeño de lengua incendiaria, amó con fervor imposible, navegó mares turbulentos y desafió a virreyes corruptos con la única arma que poseía: la palabra.

Doscientos cincuenta años después, Miguel Torres Morales rescata estos textos prohibidos donde cada verso es una herida abierta, cada metáfora un acto de resistencia. Aquí late un amor que convierte el cuerpo de la amada en geografía sagrada, que transforma la ausencia en océano y la memoria en piedra indestructible. Aquí resuena la voz de quien supo que escribir era profetizar, que nombrar las cosas era conjurar su permanencia contra el tiempo devorador.

“Profetizo tu boca, tus manos, tus dientes, tu mirada… Para que tú permanezcas viva entre mis cejas, allí, en el centro de mi frente, he de cegarme.”

Así habló Arquipoeta no es solo un poemario: es un artefacto literario que desafía las fronteras entre pasado y presente, entre lo histórico y lo inventado, entre España y América. Sus versos —construidos con el rigor métrico del Siglo de Oro pero impregnados de la rebeldía andina— hablan simultáneamente del amor cortés renacentista y de la dignidad de los oprimidos, de la belleza de las rosas españolas y del furor del océano peruano.

Para quienes conocen la tradición poética hispánica, este libro ofrece un diálogo fascinante con Garcilaso, Fray Luis de León y San Juan de la Cruz, reinventándolos desde la mirada mestiza colonial. Para quienes se acercan por primera vez a la gran poesía, estas páginas revelan que el lenguaje puede ser música, pintura, plegaria y grito de guerra al mismo tiempo.

Cada poema es una navegación por mares interiores donde naufragamos todos: el deseo que no se consuma, el tiempo que arrebata lo amado, la búsqueda de justicia en un mundo corrupto, la necesidad desesperada de dejar huella antes de convertirnos en polvo.

“La vida es una rosa, y lo que pasa pasa y lo que duele duele, como le duele al universo ser el gemido y la herida de la rosa.”

Leer a Arquipoeta es dejarse poseer por una voz que atraviesa siglos para recordarnos que la poesía verdadera nunca envejece, que las palabras bien forjadas pueden derrotar a la muerte, que amar intensamente —a una mujer, a una patria, a la verdad— sigue siendo el acto más revolucionario.

Un poeta que nunca existió. Unos versos que no dejan de existir.

“Arquipoeta no sólo destacó por su políglota intelecto y su fácil pluma, sino por su luz social, virtud que le permitió entrever con indignación los defectos y la corrupción imperante en todos los estamentos coloniales.”

Primera edición 2025 | Editorial Poesía eres tú



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