CINCO POEMAS DE DETRÁS DE TI, DE NADINA FERNÁNDEZ CAUREL
Detrás de ti, primer poemario individual de Nadina Fernández Caurel, recorre en cuatro partes el itinerario que va de la pregunta por la identidad al testimonio de la violencia de género y de ahí a la reconstrucción por la palabra. Ofrecemos aquí cinco poemas escogidos como puerta de entrada al libro: cada uno ejemplifica un rasgo distinto de esta voz —la anáfora obsesiva, la letanía nostálgica, el juego de opuestos, la memoria y la reconstrucción— y todos comparten una misma honestidad. Puede conocerse más sobre la autora en https://nuestrosescritores.com/nadina-fernandez-caurel/.
La sonrisa
[Tema central: la máscara y el dolor oculto]
Detrás de esa sonrisa se esconden lágrimas saladas,
por haber comido tantas palomitas en las sesiones de cine,
o allí tirada,
sola
y en la playa.
Detrás de esa sonrisa,
todo parece tan alegre,
pero nadie sospecha para nada,
lo difícil.
La tragedia.
Detrás de esa sonrisa,
duele más
el porqué te ríes hoy
y no lloras esta vez.
Detrás de esa sonrisa,
el odio a los demás,
la ira o la rabia.
¿Y el dolor?
Poco más.
Detrás de esa sonrisa,
¿un rayo de sol?, me preguntas.
No,
detrás de esa sonrisa,
no hay alegría
ni felicidad,
ni bienestar que la provoque:
sonrisa frontera,
entre el bien y el mal.
Detrás de esa sonrisa,
planes de venganza,
por haber reducida mi vida
a poca cosa,
a casi nada.
Construido por anáfora, el poema convierte una fórmula repetida en revelación: la sonrisa como umbral moral, «frontera / entre el bien y el mal». Anticipa el motivo del título del libro.
—
Nostálgica
[Técnica singular: la letanía adverbial]
Posiblemente nostálgica,
por querer revivir el pasado.
Dulcemente nostálgica,
por el sabor de las piruletas y de los chicles de melón.
Lentamente nostálgica,
por la letra de alguna canción.
Difícilmente nostálgica,
por no volver a renacer.
Suavemente nostálgica
de mi esencia, de mi ser.
Tristemente nostálgica,
por no poder dar marcha atrás.
Definitivamente nostálgica,
de lo que nunca más volverá.
Posible nostalgia, con un sabor agri dulce,
que baja lento por el cuerpo
y que me resulta difícil olvidar.
Suave nostalgia que me pone triste
al recordar,
que todo tiene un precio,
que es definitivo,
que no se negocia,
Que todo esto nada ni nadie, lo van a cambiar.
Cada estrofa se abre con un adverbio distinto que modula el mismo sentimiento, en un crescendo que va de lo «posible» a lo «definitivo». La memoria de infancia aporta el contrapunto sensorial.
—
Quién del olvido
[Arquitectura: el retruécano como pensamiento]
Quién del olvido, naciera el recuerdo
y supiera por fin, alejarse del tiempo.
Quién del recuerdo, naciera el olvido
o se tumbara a pensar, que nada viene
inoportuno.
Y si te toca vivir, momentos traumáticos,
heridas como cicatrices imborrables,
que te encuentras atado a la encrucijada de la vida muda,
o que estás ahí metido dentro, solo y perdido,
parado y sentado en una piedra de hielo,
sin comprender las desgracias que te toca tragar,
día a día
a cada despertar.
Entonces no le escupas a la vida palabras sin sentido,
ni le culpes haber hecho de ti un malnacido
o lo mal que te va, que te irá o que te ha ido.
Quién del olvido olvidó el recuerdo de antaño,
sabrá quizás por fin, alejarse del tiempo.
Muda la voz del reproche eterno, un adiós,
hasta mañana,
siempre te quiero.
Hasta luego.
El poema piensa mediante el retruécano —olvido y recuerdo intercambian lugares—, procedimiento de raíz áurea que aquí sirve para nombrar la difícil reconciliación con el pasado.
—
Cuando el olvido se apodera de ti
[Emoción directa: el umbral del renacer]
Cuando el olvido se apodera de ti.
Cuando los cinco sentidos se vuelven ecos lejanos.
Cuando los recuerdos se desvanecen,
como la pólvora de un cañón.
Cuando ya no haya nada que recordar,
a parte del vacío que nos unió.
Cuando el olvido se muestre,
cada vez más distante y feroz,
entonces será hora de empezar a renacer,
de buscarte otra vida,
bajo una nueva piel.
La anáfora del «Cuando» acumula condiciones hasta desembocar en la promesa del renacimiento. Es uno de los poemas que mejor resume el arco del libro: del vacío a la piel nueva.
—
Presente
[Puerta de entrada: la síntesis breve]
Construiré mi futuro,
con escombros del pasado,
destruyendo en el presente,
lo que se me ofrece más sano,
por no saber distinguir:
lo bueno de lo malvado.
En seis versos, la autora condensa la tensión que recorre todo el poemario: la dificultad de construir sobre las ruinas sin repetir el daño. Un poema mínimo que funciona como arte poética.
—
Estos cinco poemas son solo una muestra de las cuarenta y una composiciones que integran Detrás de ti, de Nadina Fernández Caurel (Editorial Poesía eres tú, 2026). El libro completo puede adquirirse a través de la editorial y de las librerías del grupo. Más información en https://nuestrosescritores.com/nadina-fernandez-caurel/.







